Economista destacado y
docente en la Pontificia
Universidad Católica del Perú, Humberto Campodónico mostró su
marcado rechazo a la ampliación del Pama de Doe Run Perú (DRP), por sus
sucesivos incumplimientos. En esta entrevista concedida al programa radial
Agenda Agraria de Huancayo, también plantea la necesidad de estatizar esta
empresa si no se consigue inversionista que asuma las operaciones del complejo
metalúrgico. Asegura que existen experiencias exitosas derivadas de la
administración estatal en empresas públicas.
¿Cuál es su opinión sobre la nueva paralización a
la que están convocando los trabajadores de La Oroya para solicitar la ampliación del Pama de DRP?
El principal responsable
aquí es DRP. En los años 2007 y 2008, esta empresa tuvo una importante cantidad
de utilidades y debía disponer de un fideicomiso para financiar el Pama, pero
en la época de vacas flacas, cuando empezaron a bajar los precios de los
minerales, dicen no tener dinero para continuar, que no pueden pagar los
créditos y que no pueden invertir en el Pama. Así, la primera responsabilidad
recae en esta empresa minera. Ahora, pese a que hubo varios planteamientos de solución,
el señor Ira Rennert, dueño de la minera en Estados Unidos, no quiere capitalizar
la deuda y quiere una ampliación del Pama de 30 meses; ahí está el principal problema.
Otro problema son los trabajadores que incorrectamente quieren sacar adelante
una solución. Entonces, lo que el Estado debería hacer es formar una comisión
transitoria que garantice el empleo de los trabajadores, que evalúe las
inversiones de la empresa, que reanude el Pama y que busque un nuevo
inversionista. Con sus demoras, pareciera que el Estado no quiere admitir que
esta privatización ha resultado un fracaso.
Entonces la solución a esta crisis supone que el
multimillonario Ira Rennert se meta la mano al bolsillo…
Sí, porque utilidades
tiene. Ellos alegan que las utilidades de los años anteriores se repartieron
entre los trabajadores y que no hay dinero para afrontar la crisis de hoy, pero
hay que recordarles que en los tres últimos años hubo muy buenas utilidades. ¿Qué
es lo que les ha dicho el presidente Barack Obama a los bancos de Estados
Unidos? Pues que si tienen problemas, capitalicen, aumenten el patrimonio del
banco para que en esa medida, el gobierno también los pueda ayudar. Pero en
Perú, DRP solo quiere invertir una mínima cantidad, no quiere capitalizar sus
deudas y no quiere invertir en el Pama: eso no es correcto, ellos no quieren
capitalizar sus deudas.
¿Qué significa capitalizar la deuda?
DRP tiene una deuda de 150
millones con Doe Run de Estados Unidos. Eso quiere decir que se le debe a la
matriz. Cuando se le pide que capitalice su deuda, quiere decir que el
empresario norteamericano debe convertir esa deuda en capital, es decir,
aumentar en esa misma cantidad el capital para darle un nuevo impulso a la
empresa.
Los trabajadores han anunciado un paro, ¿cómo debe
actuar el gobierno frente a esta situación?
Los trabajadores están
presionando porque el gobierno se ha demorado en definir esta controversia y
garantizarles sus puestos de trabajo. Es momento de decir que esta
privatización fracasó. Se debe conversar con los trabajadores para dejar libre
la carretera y evitar la violencia, el gobierno también debe hacer cumplir las
responsabilidades de DRP.
Los trabajadores piden que se amplíe el Pama para
que DRP disponga de dinero para reiniciar sus operaciones. ¿Debe ceder el Estado?
Tengo una posición clara:
no hay ampliación posible del Pama de DRP porque me parece que es una empresa
tramposa. Entiendo que los trabajadores pidan que la empresa continúe porque
sino no tendrán puestos laborales, pero el Estado debe garantizar el empleo
plenamente, incluso con la firma de un acta con el presidente de la República si es posible.
Entendamos que si se amplía el Pama, las demás empresas del país buscarían
incumplir con sus proyectos ambientales y dirían: “si a La Oroya le dan porque no me
podrían dar a mí”. DRP incumplió su Pama en el 2004, y luego de dos años de
negociaciones suscribió un acta en el 2006 con la garantía de un fideicomiso,
pero tres años más tarde, incumple y ahora pide otra ampliación. No se puede ampliar
el Pama con esta empresa. Ya hemos llegado a un límite.
Pero hay temor de los trabajadores de que se cierre
el complejo…
La garantía del Estado para
que los trabajadores no pierdan sus empleos resuelve eso; si yo tuviera esa
responsabilidad, me desligaría de esa empresa garantizando el 100% de puestos
laborales.
¿Y en cuánto tiempo otra empresa podría asumir el
complejo metalúrgico?
Si nadie quiere venir, que
se convierta en una actividad del Estado. En Chile, por ejemplo, la corporación
de cobre que se llama Codelco, es la empresa de cobre más grande del mundo, le
va muy bien e incluso el 10% de sus exportaciones se destina a las fuerzas
armadas de Chile. En Colombia, la empresa de petróleo funciona con apoyo
estatal al igual que la peruana Petroperú, que es una empresa eficiente. ¿Entonces,
cuál es el problema? Ninguno. Solo que la derecha liberal hace campaña para que
no se privatice señalando que el Estado es mal administrador y eso no es así, no
es verdad que una empresa pública sea mala, ineficiente, burocrática y
corrupta, ese es un mito que hay que romper. Lo malo es que como el Gobierno no
es partidario de las empresas públicas, no las impulsa. Hay que tomar en cuenta
que esta no es una corriente aislada en América Latina y muchos piensan que
solo Chávez aplica este sistema, ¡nada que ver!, está Colombia y Chile, que son
gobiernos liberales pero también tiene empresas públicas exitosas. ¿Por qué
estaría mal que venga otra empresa a La Oroya?, al contrario, tal vez resulte mejor
administradora.
¿Ha tenido conocimiento de la última multa contra
DRP?
No conozco el tema
directamente, pero sí conozco que toda multa puede ser apelada. Por eso no
sería un problema para DRP, porque la apelación se resuelve en años, y mientras
tanto, el Estado no recibe ningún ingreso por la multa. El efecto disuasivo que
la multa debiera tener, en el fondo no se cumple. Para hacerla efectiva, una
parte de la multa debería ingresar al tesoro público mientras se resuelva la
apelación.
Foto: La República.